Artículo de Nani Navarro, concejala de Bienestar Social
Hay días en los que una se pregunta hasta cuándo vamos a tener que seguir soportando determinadas cosas en esta Región. Lo digo como socialista, como concejala y, sobre todo, como una vecina más que quiere a su tierra y que se siente orgullosa de vivir aquí.
Tenemos una Región maravillosa, llena de gente trabajadora, de empresas que generan riqueza, de agricultores que se dejan la piel, de jóvenes preparados y de familias que hacen auténticos esfuerzos para salir adelante. Sin embargo, seguimos apareciendo en los últimos puestos de demasiadas estadísticas que deberían avergonzar a quienes llevan tantos años gobernándonos.
Esta semana hemos visto cómo el Partido Popular y Vox utilizaban la Asamblea Regional para declarar persona non grata al presidente del Gobierno de España. Y yo me pregunto: ¿de verdad no tienen nada más importante que hacer? ¿No hay suficientes problemas aquí como para dedicar el tiempo y las instituciones a estas cosas?
Mientras unos se entretienen buscando enemigos y organizando espectáculos políticos, hay miles de personas que siguen esperando una respuesta de la Administración regional. Ciudadanos que necesitan soluciones y que no pueden esperar eternamente.
Me preocupa especialmente lo que está ocurriendo con nuestros mayores y las personas con discapacidad. El Gobierno de López Miras ha dejado pasar prácticamente todo 2026 sin convocar unas ayudas que otros años se publicaban entre marzo y mayo. Y ahora anuncian 2,5 millones de euros que -atención- ¡corresponden al presupuesto de 2027! ¿Qué ha pasado con el dinero de 2026? ¿Dónde está lo que debería haberse destinado este año a esas personas? ¿En qué se lo han gastado? No lo sabemos.
Estamos hablando de ayudas para comprar audífonos, adaptar viviendas o eliminar barreras arquitectónicas. Es un despropósito y una vergüenza que el Gobierno regional juegue con los tiempos y las necesidades de quienes más lo necesitan.
Y qué decir de la dependencia. Más de 12.700 personas esperando en nuestra Región y una media de 529 días para resolver sus expedientes, cuando la ley establece un máximo de seis meses. Detrás hay personas mayores que necesitan ayuda para levantarse, asearse o comer. Hay hijos e hijas que hacen malabares para atender a sus padres, familias agotadas y personas que llevan mucho tiempo esperando algo que les corresponde por derecho.
Y lo más triste es que, según los datos del Observatorio Estatal de la Dependencia, 1.038 personas fallecieron sin llegar a recibir esa atención. A mí esa cifra me resulta insoportable. Estamos hablando de hombres y mujeres que necesitaban ayuda mientras todavía estaban aquí y que nunca llegaron a recibirla.
Tampoco podemos mirar hacia otro lado cuando conocemos los datos de pobreza. Casi una de cada tres personas de nuestra Región está en riesgo de pobreza o exclusión social. Más de medio millón de murcianos y murcianas. Y la situación de muchos niños y niñas es todavía peor. ¿De verdad podemos permitirnos seguir perdiendo el tiempo en espectáculos políticos mientras tantas familias tienen dificultades para llegar a fin de mes?
Por supuesto que hay que reclamar al Gobierno de España todo lo que le corresponda a nuestra Región. Yo seré la primera en defenderlo cuando sea justo. Pero también hay que asumir las responsabilidades propias. Y el Gobierno regional nunca lo hace. La dependencia, los servicios sociales, la educación, la sanidad o la vivienda quedan siempre en segundo plano mientras estos dirigentes autonómicos buscan a quién echarle la culpa.
A mí me gustaría que López Miras y sus consejeros dedicaran más tiempo a escuchar a quienes esperan una ayuda, a las familias que no encuentran una vivienda que puedan pagar o a quienes tienen que hacer auténticos sacrificios para cuidar de una persona dependiente. Seguramente entenderían mejor cuáles deberían ser sus prioridades.
No pido nada extraordinario. Pido que las ayudas lleguen cuando hacen falta, que se cumplan los plazos que marca la ley, que se invierta donde más se necesita y que los recursos públicos se gestionen pensando en las personas.
Como concejala de Bienestar Social, sé lo importante que puede llegar a ser una ayuda para una familia. A veces, lo que desde un despacho parece un trámite más, para alguien supone poder vivir con un poco más de tranquilidad y dignidad. Me indigna que estos políticos malgasten el tiempo en cuestiones que no solucionan absolutamente nada.
Quiero una Región de Murcia que sea noticia por sus avances, por sus oportunidades y por la calidad de sus servicios públicos. No por las listas de espera, la pobreza o los enfrentamientos políticos de quienes deberían estar trabajando para mejorarla.
Mientras las cosas sigan así, seguiré alzando la voz y preguntando cómo se está gestionando el dinero público, por qué se retrasan las ayudas y cuánto tiempo más van a tener que esperar quienes más las necesitan.
El Partido Popular lleva 31 años al frente del Ejecutivo regional. Después de tanto tiempo, López Miras ya no puede seguir culpando a otros de su propia incompetencia. El principal problema de la Región de Murcia son él y su Gobierno.

